lunes, 25 de octubre de 2010

Qué son y cómo funcionan de las sectas? Indoctrinación y lavado de cabeza. Descripción de las sectas más conocidas.

¿Qué es una religión?

Antes de hablar de Secta, tenemos que diferenciarla de lo que es una Religión.

Bueno, la respuesta que obtengamos dependerá básicamente de aquién le preguntemos.

Algunas personas consideran que la religión es rezar, practicar meditación, participar de alguna Iglesia o ir a Misa.

Para otros, la religión se identifica con la ética y las buenas costumbres. Es cumplir con una serie de normas, mandamientos y preceptos.

Por un lado, se considera que la fe es algo más bien intelectual: “creer en Dios y en sus enseñanzas”. Por el otro, hay quienes aseguran que tiene que ver con una actitud emocional, es algo “que se siente”.

Si buscamos en el diccionario veremos que se le define como el “conjunto de creencias o dogmas, normas éticas y morales de comportamiento social e individual, y prácticas rituales de oración o sacrificio que relacionan al hombre con la divinidad”.

Como vemos, la definición abarca un poco de todo lo dicho anteriormente: supone un conjunto de creencia, una serie de ritos para celebrar esa fe y un compromiso ético tanto personal como social.

¿Cuáles son las principales religiones?

Una clasificación exhaustiva es difícil de realizar, pero podemos resumir en un cuadro las religiones más importantes a nivel mundial.

  • Dentro del Cristianismo:
    1. Católicos
    2. Ortodoxos
    3. Protestantes
  • El Islamismo
  • El Judaísmo
  • El Hinduísmo
  • El Budismo
  • El Confusianismo
  • El Chamanismo
  • El Taoísmo
  • El Zoroastrismo

Lo mismo que un árbol tiene una sola raíz y múltiples ramas y hojas, también hay una sola religión verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas, por intervención de los hombres.” Mahatma Gandhi.

¿Qué es una Secta?

Cuando escuchamos la palabra “Secta” lo primero que pensamos, es que se trata de un grupo de carácter religioso. Nuestro segundo pensamiento, seguramente será que se trata de algo malo, peligroso. En ambos casos, tendremos razón.

Seguramente por este motivo muchas de estas agrupaciones suele utilizar nombres alternativos como “Cultos”, o “Nuevos Movimientos Religiosos” o “Iglesias”.

“Secta” es una palabra difícil de definir. Hasta el momento no se encontró una definición que pueda abarcar a todos los grupos que van surgiendo día a día.

Algunos afirman que proviene del latín secare (cortar), lo que significaría un grupo que se ha separado de un cuerpo. En este caso, se referiría a una parte de algo que se ha separado o aislado de otra parte mayor. Así se entiende que se llamen sectas religiosas a los grupos que se desligaron de un grupo religioso más grande. Implica la idea de desacuerdo, cisma, división, oposición a la doctrina y a las estructuras de la Iglesia de la cual se separan.

Otros, dicen que viene de sequé (seguir), por lo que estaría definiendo a un grupo con características religiosas o filosóficas que se reúne en torno a las enseñanzas de un “maestro” o “iluminado”. Este líder puede ser o una persona con algún tipo de alteración psicológica, que afirma haber tenido una aparición, visión o mensaje, en la que se le apareció Jesucristo o Dios o un ángel... ¡Y hasta un OVNI! En esta aparición afirman haber recibido un mensaje que nunca había sido revelado con anterioridad y reciben la misión de comunicarlo a todos. El líder se conviernte en un Nuevo Mesías, y cae en una búsqueda totalmente descontrolada y patológica del poder.

También es posible que se trate de alguien que utiliza la secta como un instrumento para obtener gigantescos beneficios económicos.

El Primer Congreso Internacional sobre Sectas, realizado en Wisconsin, Estados Unidos, en 1985 aporta la siguiente definición:


“Es un movimiento totalitario que pretende presentar bajo las formas de entidad religiosa, asociación cultural, centro científico o grupo terapéutico; que utiliza las técnicas de control mental y de persuasión coercitiva para que todos los miembos pierdan su identidad y dependan del grupo, abandonando su entorno familiar y social.”

También, existe un número importante de estos grupos que utilizando diversos “disfraces”, se inscriben ocultando su carácter religioso. Aparecen así como “Asociaciones Civiles sin fines de lucro” o “Fundaciones”. También pueden aparecer como “Escuelas”, “Centros” o “Institutos educativos”.

Finalmente hay sectas que no se inscriben oficialmente en ningún organismo y funcionan, más o menos, clandestinamente.



¿Cuáles son las principales
características de las sectas?

Más allá de las definiciones, una manera rápida de reconocer una secta es analizando sus características tanto ideológicas como de comportamiento.

  • El líder o líderes se presentan como Dios mismo o el Principal enviado de Dios.

Por este motivo se exige humildad, sumisión incondicional y obediencia total. Los seguidores son sometidos a sus caprichos. Las desobediencias son castigadas duramente.

  • Rigidez en las creencias.

No es posible razonar o dialogar. Se anula el pensamiento crítico y la capacidad de discernimiento. Se debe creer sin cuestionamientos ni dudas. El miembro se convierte en un esclavo mental que debe aceptar incondicionalmente todo cuanto el grupo enseña.
  • No cooperación ni diálogo con otras Iglesias.

A las que ataca abiertamente, en especial a la Iglesia Católica. No hay diálogo institucional con otras creencias. La actitud sectaria “cierra las puertas” y evita el encuentro interreligioso. No hay diálogo sincero ni búsqueda abierta de la verdad. Solo interesa el diálogo cuando se busca captar a la persona para el grupo.

  • Fuera de “su” grupo no hay posibilidad de “salvación”.

Ellos son los únicos “santos”, los “elegidos”. Los únicos que se salvan, son los que pertenecen a la secta. Son “grupos cerrados”, esto no significa que se prohiba el ingreso a nuevos integrantes, sino que sólo pertenecerán a la secta un grupo de “elegidos” o “escogidos” por Dios para la salvación.

  • Aislamiento del grupo familiar y social.

El mundo, para las sectas, es esencialmente malo, el “reino de Satanás”, de la “muerte en vida”, etc. Suelen repetir el texto de Juan: “No amen las cosas de este mundo”. Para ellos Satanás puede estar obrando aún por medio de nuestros seres queridos más cercanos. La persona debe abandonar todo proyecto personal para unirse a la secta. Se debe cortar de plano todo vínculo con el exterior. Se prohibe a sus miembros mirar televisión, escuchar la radio, leer periódicos, etcétera.

  • Cambio de hábitos de vida.

Esto va desde prohibiciones inofensivas como la orden de no fumar, o tomar bebidas alcohólicas; hasta prácticas que pueden causar graves daños a la persona, como la prohibición de realizar transfusiones de sangre o de recurrir al médico. En muchas sectas se les cambia el nombre a los que ingresan para darles una nueva identidad, también se le otorga un “uniforme” religioso (túnica, etc.) y se imponen nuevos y exigentes horarios de vida y costumbres como bañarse con agua fría o dormir, aún en pleno invierno, con las ventanas abiertas.

  • Reduccionismo.

Tienen una forma simplista de interpretar la “Sagrada Escritura”, algunos grupos hacen una interpretación literal de las Sagradas Escrituras; otros tienen un “escrito sagrado paralelo” como el Principio Divino; el Libro del Mormón; la Carta de Mo, La Atalaya, etc., que tiene mayor importancia que la Biblia misma... En todos se manipula la Biblia para sus propios fines y según las propias ideas.
  • Son apocalípticos.

Esperan un inminente fin del mundo del que sólo se salvarán los elegidos.

  • Utilizan un lenguaje simple, emotivo y sentimental.

Buscan conmover emocionalmente más que hacernos razonar. Mucho canto, mucha música, mucho bairle, gritos, aplausos y varios elementos más, orientados a crear un clima de histeria colectiva. Se da más valor a la espontaneidad de las Asambleas que a los ritos litúrgicos.

  • Fanatismo.

Se dedican 24 horas al culto, siendo la misión central conseguir donativos y convertir nuevos adeptos. Se abandona todo proyecto de vida por la secta. Los miembros son utilizados para los fines de la secta.

  • Búsqueda de objetivos políticos y/ó económicos.

Si bien es innegable que varios grupos presentan claras relaciones con el poder político y el manejo de grandes capitales, debemos, de todas maneras, ser muy prudentes en este tema. Las sectas no pueden reducirse sólo a estas cuestiones, ya que no son los únicos factores para comprenderlos, ni los más importantes.


Por razones prácticas, un culto o una secta se definen como algunos grupos religiosos con una concepción del mundo suya específica, derivadas de, pero no completamente de acuerdo, con las enseñanzas de las grandes religiones mundiales.

Aunque nos referimos aquí a determinados grupos que normalmente insisten en la libertad del hombre y de la sociedad en general, los cultos y sectas también están caracterizados por un determinado número de cualidades específicas, que generalmente consisten en que ellos son autoritarios, estructuralmente, que se sirven de formas de lavado de cerebro y de control mental, que forman grupos que fomentan y alimentan un sentimiento de culpa o de miedo.”

Sectas o Nuevos Movimientos Religiosos”
Secretariado para la unidad de los cristianos (1985)


¿Se puede clasificar a estos grupos?

Sí, aunque no todos los investigadores están de acuerdo en qué criterio utilizar para agrupar a las sectas. También existen diferencias sobre qué grupos colocar en cada categoría.

Los dos criterios más utilizados de clasificación son:

  1. Según su origen y contenido valioso:
    De origen o contenido Católico.
    De origen o contenido Cristiano.
    De origen o contenido Oriental.
    Sincréticas (mezclan elementos de diferentes religiones sin ningún principio unificador).
    New age: propiamente no son una secta, sino varios movimientos ideológicos disfrazados de cursos de bioenergía, autoayuda, control mental, parapsicología, ciencias ocultas, etcétera.
  2. Según su modo de operar y captar a sus miembros:
    Grupos destructivos: utilizan técnicas de reforma del pensamiento, vulgarmente conocido como “lavado de cerebro” produciendo un cambio total en la personal. Aíslan a sus miembros de su familia y medio social. Viven aislados en comunidades cerradas. Tienen un régimen de vida sumamente estricto. Utilizan métodos especiales y agresivos de captación. Trabajan, en general, con adolescentes.
    Grupos peligrosos: no son tan peligrosos como los grupos destructivos porque las personas siguen más vinculadas a la sociedad o a su familia, pero contienen elementos en sus prácticas o doctrinas que pueden resultar peligrosos para la persona por ejemplo, no permitir que se realicen transfusiones sanguíneas o recurrir al poder de Dios que “sana y obra milagros” en lugar de ir al médico. Se caracterizan por la rigidez de su credo, no cooperación con otras iglesias y autoconvencimiento de que fuera de su credo no hay posibilidades salvación.




    Grupos de riesgo: aparentemente son “inofensivos”. Muchos de ellos no son sectas, pero contienen elementos que bordean lo sectario. Aparecen en ellos características que hacen que en cualquier momento puedan convertirse en grupos nocivos. Por ejemplo, Jim Jones que con la promesa del nuevo nacimiento provocó el suicidio en masa de más de 2000 personas en Guyana o la Secta de las Ocho Reinas fundadda por Unger, un plomero que comenzó como un grupo de bioenergía y culminó violando y castigando físicamente a niños y mujeres.

¿Cómo captan las sectas a sus miembros?

Los métodos de captación varían según los grupos. A pesar de ellos podemos citar algunas estrategias comunes.

Cualquiera sea el método utilizado, en un principio comenzará con un diálogo positivo, y concluirá con una invitación a participar de unas charlas o reuniones, en una casa particular o departamento que sirve cómo centro de reunión. Una vez allí aplicarán técnicas de reforma del pensamiento y de control mental.

Las sectas suelen buscar, para la captación, lo que los sociólogos llaman los “centros de dolor”: barrios marginales, cárceles u hospitales, es decir, personas que están atravesando por una situación límite. Cuando una persona se encuentra en esta situación, se halla desorientada, sin capacidad de razonamiento ni de análisis crítico. En ese momento de angustia, desesperación o soledad la persona es mucho más vulnerable. Ese es el “momento oportuno” que las sectas están esperando: alguien se acercará a esa persona para ofrecerle una hojita con una reflexión, un cassette, un poster, un libro. Le hablarán de amistad, de “buena onda”, lo escucharán, le ofrecerán compañía y ayuda de todo tipo, pero, lo más importante, es que le prometera´n que con sólo aceptar a Jesús conseguirán progreso en lo material, felicidad, pareja, milagros de sanación, etcétera.

En algunos grupos, como los Niños de Dios, se utiliza la seducción como método de captación. Alguien del sexo opuesto, por lo general atractivo, se acercará a la persona que está angustiada y lo seducirá.

Otra técnica, es invitar a un “Festival” con música oriental, danzas, filosofía y un lunch vegetariano. Pero, detrás de esa invitación se esconde un culto religioso de los Hare Krishna.

Otros movimientos ofrecen test de personalidad gratuitos, cursos de yoga, bioenergía, control mental, detrás de los cuáles, hay una secta tratando de captar nuevos adeptos.

Vale aclarar que estas personas jamás se presentan como lo que verdaderamente son: miembros de la secta tal o cual. Nos dirán que son “de la Iglesia”, dejándonos creer que pertenecen a la parroquia de nuestro barrio. Afirmarán ser “estudiosos de la Biblia” o miembros de un grupo que “la Iglesia Católica todavía no los ha aprobado por demoras burocráticas, pero que cuenta con la autorización del Papa, etcétera.”

Tampoco nos revelarán sus verdaderos fines. Estos serán develados paulatinamente, a medida que el sujeto fortalezca los vínculos con la secta, y en contrapartida los vaya debilitando con su familia o entorno social.

Por eso, se dice que practican un “proselitismo engañoso”. Quienes son atraídos por estos métodos, desconocen que este acercamiento ha sido preparado con antelación e ignoran la manipulación social y psicológica a la que están siendo sometidos.

Si bien cualquier persona, puede caer en las garras de una secta, existen algunas condiciones que facilitan o ayudan a la captación:

  • Idealismo: se ve que en el mundo hay muchas cosas malas. Se las quiere cambiar pero no se sabe cómo. Se sueña con un mundo mejor. También la falta de respuestas a preguntas sobre la vida y lo que viene después, o sobre el problema del mal.
  • Ignorancia: no se sabe nada sobre estos grupos y su forma de actuar. “¿Qué me puede pasar si voy?”, “Un poco de religión nunca le hizo mal a nadie...”
  • Curiosidad: Deseos de saber e investigar. Ganas de espiar para ver cómo son las cosas “del otro lado”. Deseo de vivir nuevas experiencias y sensaciones.
  • Problemas personales: discusiones, crisis, insatisfacción con la propia vida y lo que se hace. Sensación de “nada”. Soledad afectiva. Falta de un proyecto de vida. Deseo de un grupo de pertenencia que me contenga. Temor frente a la vida y la propia independencia.


Las sectas se mueven en todos los niveles sociales para captar a sus miembros. Los sectores de clase alta les interesan porque cuando captan a un nuevo adepto le exigen que entregue todos sus bienes al grupo. Pero no van a desdeñar la captación en sectores de clase baja ya que este nuevo recluta será utilizado como mano de obra gratuita para sus empresas.

Esta manera de captar nuevos miembros tiene un espíritu totalmente contrario al Evangelio, porque utiliza medios claramente deshonestos. Es así como vemos que se aprovechan de los estados de miseria de la gente, ofreciendo atractivos “señuelos” (como serían las supuestas curaciones milagrosas); de las personas ignorantes, a las que se les engaña fácilmente con verdades a medias; de cierto tipo de presiones psicológicas (como sería la insistencia en las visitas domiciliarias, que parece que pretenden convencernos por cansancio), y el uso masivo y manipulador de los medios de comunicación social.

Si leemos con detenimiento las enseñanzas de Jesús, veremos que todas esas prácticas tiene muy poco que ver con el Evangelio.


Algunos reclutamientos, técnicas de formación y procedimientos de instrucción practicados por un número de sectas y cultos, que generalmente son muy sofisticados, forman parte de los éxitos positivos. Quienes son generalmente atraídos por tales medidas, desconocen, en primer lugar, que este acercamiento ha sido preparado generalmente con antelación y, en segundo lugar, ignoran la naturaleza de esta conversión manipulada y de estos métodos de formación (manipulación social y psicológica) a los que ellos están sometidos. Las sectas imponen con frecuencia sus propias normas de pensar, de sentir y de creer. Esto está en neto contrastre con el método de la Iglesia, que requiere pleno conocimiento y capacidad.

Tanto jóvenes como adultos, que no tienen bases sólidas, son víctimas fáciles de estas técnicas y métodos, que frecuentemente son una combinación y mezcla de afección y decepción (por ejemplo el “bombardeo de amor”, el “test de la personalidad” o el “abandono”). Estas técnicas comienzan con un diálogo positivo, pero gradualmente van adquiriendo un determinado tipo de control mental con el uso de técnicas de cambio abusivo de conducta.”

Sectas o Nuevos Movimientos Religiosos”
Secretariado para la Unidad de los Cristianos (1985)














¿Cómo se realiza
un “lavado de cerebro”?


Luego de que la persona concurra a varias charlas o reuniones, se la invitará a pasar un fin de semana a una casa quinta o campo. Allí dispondrán de todos los medios y todo el tiempo para manipular a la persona a gusto.

El mal llamado “lavado de cerebro” consiste, en realidad, en una serie de técnicas psicológicas de reforma o modificación del pensamiento y el condicionamiento de la conducta. Se busca, de esta manera, debilitar la capacidad de pensamiento lógico, de análisis crítico para crear en la persona un estado de confusión. A partir de ahí se produce la reforma radical del pensamiento para que el sujeto abandone su entorno social, sus antiguas normas de vida y pase a vivir exclusivamente para el grupo.

Estas técnicas giran en torno a tres ejes:

  • Debilitamiento de la capacidad para razonar y del juicio crítico.
  • Se buscará cansar al sujeto físicamente por medio de largas y agotadoras sesiones de gimnasia, ejercicios o actividades deportivas.

  • La comida será poco nutritiva, baja en proteínas y otros nutrientes esenciales.

  • También le cortarán el sueño, haciéndolo acostar muy tarde y levantándolo muy temprano.

  • La persona será recibida por toda la comunidad de una manera muy afectuosa, muy cariñosa. Recibirá un verdadero “bombardeo de amor”: lo abrazarán continuamente, sostendrán sus manos entre las suyas, y lo harán sentir como si fuera la persona más importante del mundo. Al sentirse querido y contenido afectivamente, el sujeto bajará las defensas que todos naturalmente levantamos ante situaciones desconocidas.





  • Penetración del mensaje
  • Se le inculcarán las ideas del grupo valiéndose de diversos medios: cantos, charlas o conferencias, a través del compartir durante las comidas. La persona no tendrá lugar para cuestionar o criticar la información que recibe. “En la próxima conferencia veremos lo que tú planteas”, o “No seas tan negativo, debes darte la oportunidad de vivir una vida mejor”.
  • No se lo dejará nunca solo en ningún momento. Cada nuevo recluta atraerá a su lado, como una sombra, a un miembro de la secta del sexo opuesto que lo acompañará a todas partes, incluso hasta el baño. De esta manera, se asegurará que no pueda pensar con claridad o reflexionar, y lo alentará a participar en las actividades.
  • Compartir personal. Al principio se comienza de forma bastante inofensiva con breves resúmenes personales. Pero a medida que vaya avanzando la jornada, estos testimonios se harán cada vez más íntimos y profundos. De esta manera, se busca obtener información sobre la persona para descubrir sus “puntos débiles”. Estos serán los que utilizarán para provocarle una ruptura emocional”.


  • Reforma de la conducta, del pensamiento y nueva identidad.
Cuando la persona se quiebre emocionalmente se lo invitará a ser parte activa de la secta, a vivir una “gloriosa aventura”. Con la resistencia psicológica vencida, aleccionarán a la persona en una serie de principios que profundizarán la reforma de pensamiento comenzada en ese fin de semana.

  • Todo lo que está dentro del grupo es bueno, todo lo que esta fuera del grupo es malo.”
Por eso, gradualmente lo llevarán a una ruptura con su familia, sus amigos, pareja y sus estudios o trabajo.

  • Le cambiarán el lenguaje y la vestimenta.
Esto acentuará la sensación de “no ser comprendido”, ya que el resto de su antiguo entorno manejará otros códigos, otras costumbres. “No podía volver con mi familia -afirmaba una adolescente que se unió a la secta Moon- porque no me gustan las comidas que comen, ni la televisión, ni la radio, ni las cosas de las que hablan”.


  • Se buscará “quebrar” la personalidad.
Provocar una ruptura emocional del nuevo miembro con técnicas como las de Pavlov de recompensas y castigos aleatorias, sin motivación alguna. Por ejemplo, el líder lo abrazará diciendo cuánto lo ama y lo importante que es, y a los pocos minutos será castigado violentamente. De esta manera, la persona será quebrada emocionalmente ya que será incapaz de distinguir qué está bien y qué está mal.

  • Manipulación de la sexualidad.
En algunos grupos será prohibida totalmente como Hare Krishna o Secta Moon y en otros está incentivado más allá de todo límite como sucede con los “Niños de Dios”.

Luego de dos o tres meses viviendo en estas condiciones, la persona aceptará incondicionalmente y sin cuestionamientos lo que pida el líder, desde el suicidio hasta la prostitución, pasando por largos ayunos o violentos castigos corporales.

¿Por qué las sectas
han crecido tanto?

La gente entra en las sectas no por sentirse atraídos por sus ideas o creencias, sino porque en ellas se siente atendida y comprendida afectivamente...”

Como toda realidad compleja, los motivos de su rápida expansión no obedecen a una sola causa. Las sectas no son patrimonio exclusivo de un país o continente. En la actualidad puede hablarse de una mundialización de las sectas. Se mueven de un continente a otro, de una cultura a otra, produciendo una mezcla de los elementos más variados.

  • Necesidad de participación social.
Años atrás se creía en los partidos políticos populares como un medio para cambiar la situación social y económica. Hoy se descree de los políticos y prácticamente no se milita. La gente desconfía de la clase dirigente política y no tiene esperanzas en un proyecto político que le permita mejorar. Las sectas parecen ofrecer una buena alternativa para cambiar la sociedad y construir un mundo mejor. Le dan a la persona una misión concreta, un llamado a una dedicación total, a una participación a los más altos niveles.

  • Búsqueda de trascendencia.
Vivimos en una sociedad materialista que ha crecido creyendo en el lema “con dinero todo se puede comprar”. Pero, la realidad es que la gente tiene una profunda necesidad espiritual. Busca una respuesta trascendente a problemas fundamentales como: ¿para qué vivo? ¿Qué sentido tiene lo que hago? ¿Qué me espera más allá de la muerte? El hombre actual necesita “algo” en qué creer. Frente a esta realidad, las sectas parecen ofrecer la salvación al alcance de la mano; se ofrece una “visión nueva”, sobrenatural de uno mismo, de la humanidad, de la historia y del cosmos; guía y orientación espiritual a través de un líder carismático.

  • Los espacios vacías que deja la iglesia católica.
La Iglesia Católica ha reconocido que las sectas han crecido, en gran medida, debido a los espacios vacíos que ha dejado en su acción evangelizadora y misionera. Muchos católicos se desalientan ante el (a veces enorme) retraso de los cambios que se consideran imprescindibles que implemente la Iglesia, pero que no llegan. Miemtras los cristianos nos quedamos tranquilos en nuestras Parroquias, las sectas van a los hospitales a visitar enfermos, a los velatorios, a las plazas, las estaciones de trenes y hasta casa por casa. Se valen de todos los medios disponibles para predicar su mensaje: radio, televisión, revistas, libros e internet. Cuando alguien esté solo, se sienta deprimido o necesite ayuda, ellos estarán ahí.

  • Búsqueda de respuestas mágicas.
Vivimos en un mundo cruel, donde las personas suelen ser atropelladas en su dignidad. Muchas personas buscan una “solución mágica”, instantánea a sus problemas. Por eso, las sectas suelen tener éxito, ya que se presentan como las “salvadoras” frente a un mundo “patas para arriba”. Las sectas prometen eso: “sanación y milagros”, pareja, trabajo. Todo lo que uno necesita, al alcance de la mano.

  • Búsqueda de pertenencia.
La situación social del hombre de hoy ha cambiado mucho: la familia tradicional está en crisis, el estilo de vida agitado y lleno de ocupaciones deja poco tiempo para juntarse con amigos y parientes, crece el individualismo y el egoísmo. Frente a esta realidad, las sectas parecen ofrecer una comunidad a la cual pertenecer, que brinda compañerismo, contención afectiva, atención por el individuo, tiempo para escucharme, protección y seguridad en especial en tiempos de crisis... El problema es que una vez que entramos, se puede hacer difícil encontrar la salida. Además, los límites entre el individuo y el grupo no siempre están claros y uno corre el riesgo de ser absorbido por una colectividad anónima.

  • Celebraciones libres y emotivas.
Las celebraciones son activas y llenas de música, gritos, bailes. Es un show muy bien armado: luces, escenografía, efectos de sonido. Se busca manipular los sentimientos de la gente. Estas representaciones son como el vino o la droga: nos permiten escaparnos de la realidad, por un momento, hacia el olvido. Las sectas ofrecen una borrachera de entusiasmo que ayuda a borrar las penas. Un “show de Dios” que todo lo va a arreglar de arriba. Lo malo es despertar de nuevo.

  • Aparentemente tienen explicaciones para todos los misterios.
No hay nada misterioso. Tienen confeccionadas respuestas simples para problemas y situaciones complicadas: ¿Me quedé sin trabajo? La envidia de mis compañeros me cargó de energía negativa. ¿Estoy enfermo? Tengo el diablo en mi interior y necesito exorcizarme. ¿No consigo pareja? Alguien me “cerró los caminos” y hay que volver a abrirlos. Obviamente todos estos “trabajitos espirituales” se cobran bastante.





Para realizar un “lavado de cerebro” basta tener a una persona en aislamiento y adoctrinarla adecuadamente, y va a llegar un momento en que esa persona ya no va a tener ninguna posibilidad de reaccionar o defenderse. Porque ocurre que hay un límite para la actividad nerviosa superior. Es lo que nos pasa cuando estamos trabajando: llegado un cierto momento nos sentimos fatigados, paramos y seguimos al día siguiente. Cuando la actividad nerviosa superior alcanza ese límite, se pierde poco a poco la posibilidad crítica. Por eso, no hace falta en absoluto apelar al castigo; basta con trabajar sobre ese límite utilizando una presión suficientemente grande y que cuatro veces por día vengan a hablar con el sujeto hasta llegar al límite de la actividad nerviosa superior, cuando el sujeto ya no tiene defensa crítica. Y si se pudiera ver la circulación de la información, en el cerebro, se notaría que esta circulación es diferente a la que tenía antes, y que guarda semejanzas con los estados hipnoides.”

Leonardo Moledo en el Diario Clarín
(Argentina) 19 de septiembre de 1993





Breve descripción
de algunos grupos sectarios


Obviamente no son todas las que están, ni están todas las que son. Daremos sólo una pequeña lista de los grupos que por su religiosidad o actividad proselitista han cobrado mayor notoriedad.

Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial” o si lo prefieren, la secta Moon.

Fue fundada por Sung Myung Moon nacido en Corea del Norte en 1920. En la fiesta de Pascua de 1936 tuvo la impresión de haber tenido una visión en la que el mismo Jesús se le presentó y le dijo que no era Dios, y que Dios le había enviado para ser el Mesías y el Rey de Israel, para unificar a la humanidad política y religiosamente, a fin de establecer el Reino de Dios sobre la Tierra. Jesús dijo también que había fracasado en su misión pues el pueblo de Israel no le reconoció como su Salvador. Además, no había podido casarse ni tener hijos libres del pecado original como era el plan de Dios. Por otra parte Jesús cometió el “error” de juntarse con gente equivocada, como pobres, enfermos y prostitutas, en lugar de hacerlo con gente rica y poderosa que era la que realmente le hubiera podido facilitar ser el Rey de Israel. Por eso, según Moon, Jesús le dijo que Dios lo había elegido a él, para que fuera el nuevo Mesías y Salvador de la Humanidad, para terminar su obra que había quedado incompleta. Moon afirma que según el plan de Dios, Adán y Eva debían tener hijos perfectos. Pero Eva engañó a Adán con el demonio, lo hizo pecar, y transmitió a sus hijos el pecado. El segundo intento de Dios para salvar a los hombres fue Jesús, pero también fracasó, porque Jesús tuvo que ser crucificado para al menos salvar espiritualmente a la humanidad. Moon es el tercer intento de Dios. Él dominará al mundo, política, económica y religiosamente como tendría que haber hecho Jesús. El país elegido no es ya Israel sino Estados Unidos que será la fuerza militar usada por Dios en la tercera Guerra Mundial.

La secta realiza su actividad proselitista principalmente entre los jóvenes. Luego de un hábil proceso, el nuevo recluta sufre el “lavado de cerebro”, corta todos los lazos con amigos y familia, y abandona estudio y trabajo y se integra al grupo al cual dedica toda su vida.


Los Niños de Dios

Este grupo fue fundado por el evangelista David Brandt Berg. Hijo de padres evangelistas de la Alianza Cristiana y Misionera. Pero, en desacuerdo con los jefes de su Iglesia, la abandonó. Desde entonces desprecia toda religión institucionalizada. En el año 1968, en Huntington Beach, California, comenzó a predicar entre hippies y adictos a las drogas. Su mensaje apocalíptico, estaba teñido de una fuerte oposición a la sociedad consumista e individualista y las religiones tradicionales. El movimiento comenzó a crecer rápidamente especialmente entre los jóvenes, que comenzaron a llamarse “Niños de Dios”. David Berg cambió su nombre por el de Moisés Berg o, simplemente, “Mo”. Desde entonces asumió el papel de profeta del grupo. Su palabra es ley; y sus enseñanzas deben ser aceptadas ciegamente. Frente a las religiones tradicionales a las que tilda de frías y convencionales predica una “religión revolucionaria” de absoluta libertad.

Mo dirige el movimiento por medio de Cartas que los miembros del grupo deben aprender de memoria como lección. Escribe también folletos, pero “solo para iniciados”, como: “Mujeres enamoradas”, “Haciendo el amor al estilo revolucionario, salvajemente ilustrado”, “La pecesita coqueta”, “¡Hey, Ma! ¡Ven! ¡Quema tu sostén!” El tema central de su mensaje es el “Amor”. Pero con explicaciones y aplicaciones como éstas: hay que amar a Dios entregándole todos los bienes (y de ellos se apoderan los dirigentes); hay que amar a Dios dándole lo más precioso del propio ser (por eso se convence a las jóvenes que entreguen su cuerpo para ser “carnada de Dios” y “enganchadoras por Jesús”); hay que amar a Dios sobre todas las cosas y dejarlo todo por Jesús (de ahí que el esposo debe renunciar también a su esposa y viceversa, si esto es bueno para la “Familia de Dios”); hay que amar al prójimo como a sí mismo (por eso se debe estar en disponibilidad para solucionarles todos sus problemas, de cualquier índole, y aunque sean contrarios a la moral cristiana).

La captación de nuevos miembros se realiza por medio de grupos musicales dando recitales al aire libre o vendiendo cassettes y videos con sus canciones. Practican la “Pesca amorosa”, una especie de prostitución sagrada que utilizan para entrar en contacto con los sectores de poder de los países donde operan. Sus prácticas sexuales, incluso en menores de edad, han causado que estén prohibidos en casi todos los países. Siguen operando desde la clandestinidad, cambiando frecuentemente de nombre para no ser descubiertos.





Los Testigos de Jehová

Fue fundada por Carlos Taze Russell en Pennsylvania (E.U.A.) en el año 1872, a partir de un grupo de estudio de la Biblia. Con el paso de los años aumentaron los grupos de “estudiosos de la Biblia” hasta que en el año 1931 se agruparon tomando el nombre de Testigos de Jehová. Niegan que Cristo sea Dios y que haya fundado la Iglesia. Afirman que el alma humana es mortal y por lo tanto, en el juicio final, todos los hombres serán aniquilados “a excepción de ellos”. La única verdadera religión es la de ellos. Todas las demás religiones reciben sus enseñanzas de Satanás. No tienen sacerdotes, ni sacramentos, ni ritos, ni ningún otro signo visible. Niegan también la virginidad de María. Se niegan a recibir transfusiones de sangre, ya que afirman que en ella reside el alma del hombre. Practican un proselitismo engañoso y molesto, principalmente de puerta en puerta ofreciendo sus libros o revistas. Los jehovistas están convencidos de que la insistencia produce frutos, por lo que, si uno les presta un poco de atención, no tardarán en volver. Se espera que dediquen al menos cien horas mensuales a la “Sociedad Watchtower” (dirigentes en los EE.UU.), aunque muchos testigos dedican a ella casi todo su tiempo.

Los Mormones

Esta secta llamada “Iglesia de los santos de los últimos días” fue fundada en Nueva York por Joseph Smith en 1830. Criado en medio de exaltación religiosa y ante una serie de despertares religiosos de la época, empieza a decir ser receptor de visiones. En el año 1823 se le habría aparecido el ángel Moroni, quien le revela la existencia de unas tablas escondidas que contendrían la plenitud del Evangelio. Smith, supuestamente desentierra unas tablas de oro escritas en “egipcio reformado” (idioma inexistente), que traduce al inglés y publica con el nombre de Libro Mormón donde se encuentran contenidas sus creencias. El ángel “Moroni” se habría llevado las planchas de oro al cielo una vez “traducidas”. El Libro del Mormón sostiene que las tribus perdidas de Israel llegaron a América. Afirman que hay una multiplicidad de dioses con una esfera de poder asignada a cada uno. El Padre de Jesús no es espiritual y que Dios es el padre carnal de Jesús. Los mormones han sido polígamos, práctica a la que veían como el medio para alcanzar la divinidad. Para los mormones la única verdad es la suya, restaurada por Smith y heredera de la que Jesucristo fundó en América y para la que el profeta Mormón y el ángel Moroni guardaron los preciosos anales de las planchas de oro. Afirman que todos los hombres serán salvados, aún después de esta vida, por lo que practican el bautismo a los muertos. En el cielo habrá goces terrenos, matrimonio plural y procreación. Ordinariamente corteses y finos, impecablemente presentados en su aspecto exterior, procuran no despertar sospechas ni sobresaltos escondiendo hábilmente las doctrinas más aberrantes o alejadas del cristianismo.

New Age o Nueva Era

A este grupo se lo ha denominado “la secta de los miles de nombres”, y esta denominación parece hacer patente la dificultad que hallamos para detectar y precisar sus alcances. El movimiento New Age, Nueva Era o Era de Acuario, es un movimiento sociocultural muy amplio y difuso. Afirman que a partir de la era de Acuario, se ha dado “un despertar a una nueva conciencia planetaria”, por lo cual, ya no es posible establecer divisiones entre los hombres sino que se busca la armonización de las diferencias. Poco importa lo que una persona crea mientras sea para su bien, todo es admitido; las más recientes teorías de la ciencia conviven con el chamanismo, el hinduísmo, el budismo, lo musulmán, etc. Se propone como una “súper-religión”, síntesis de todas las religiones y se rechaza que sólo una pueda ser la verdadera. Dios no es un Ser Personal, sino de una fuerza difusa, que se extiende y se hace presente en todas las cosas. Jesucristo no es Dios sino un maestro espiritual, quizás de origen extraterrestre, que no vino a salvar a la humanidad, sino a enseñarle nociones genéricas de moralidad. El hombre puede salvarse a sí mismo por sus propios medios através de la práctica de diversas técnicas y de la reencarnación de su alma después de la muerte. No existe el pecado. La oración es reemplazada por técnicas de control mental, concentración yoga o meditación entendidas como técnicas para hallarse a uno mismo.



La caridad
ante todo


Lo primero que debemos aclarar, aunque resulte obvio, es que la Iglesia Católica persigue fines distintos a los de las sectas. Por eso, no debemos dejarnos deslumbrar por sus aparentes éxitos, ni tratar de imitar su metodología o accionar.

Pero, lo que sí es verdad es que estos movimientos plantean al catolicismo un desafío. El fenómeno de las sectas nos cuestiona a nosotros, los católicos, en nuestras actitudes y en nuestro compromiso apostólico: ¿no será que nuestras comunidades son frías y cerrradas? ¿No estará Dios, através de este fenómeno, “tirándonos las orejas” y llamándonos a ser una Iglesia más evangélica y más atenta a las necesidades de la gente? ¿Qué clase de testimonio damos a nuestra fe antes la sociedad?


Muchos católicos bien intencionados dicen: “Vamos a entablar un diálogo ecuménico”, pero esto no es posible ya que estos grupos en general no están abiertos a la discusión religiosa seria y profunda. Además, no es conveniente dialogar con ellos sin contar con una buena preparación, ya que los encargados de realizar las captaciones son personas entrenadas en técnicas de discusión y pueden confundirnos.

Esto no implica que haya que tratarlos mal sino, por el contrario, hay que decirles con mucha claridad que uno pertenece a otra religión. Que respeta sus ideas y creencias y, por lo mismo, le pide que respete las suyas. Nuestra actitud para con ellas debe ser motivada por la caridad. No olvidemos que estas personas que golpean nuestra puerta, a su vez han sido víctimas de técnicas de manipulación que los han transformado en lo que son. Por eso, caridad y respeto sí, pero, de ninguna manera debemos ser ingenuos e ignorar los daños terribles que las sectas pueden provocar en aquellos que son captados por ellas.

El Vaticano ha publicado un informe sobre las sectas que contiene los resultados de las observaciones realizadas por los obispos de todo el mundo durante tres años. Algunos de sus puntos salientes serían:

  • Vivimos en un mundo cruel, donde las personas suelen ser atropelladas en su dignidad. Por eso, las sectas suelen tener éxito, ya que se presentan como las “salvadoras” frente a un mundo “patas para arriba”.

  • Las actitudes y los métodos de algunas sectas pueden ser destructores de la personalidad, quebrantadoras de la familia y de la sociedad”.

  • Hay que repensar el sistema de la comunidad parroquial tradicional, buscar modelos de comunidad que sean más fraternos, más humanos, más en consonancia con las situaciones que vive la gente”.

  • El documento del Vaticano sobre las sectas señala que el fenómeno sectario, debe entenderse como un “desafío pastoral”. Es que las sectas crecen en los “agujeros” y “grietas” que no llena la Iglesia. Conclusión: en lugar de fijarnos tanto en las sectas, construyamos una Iglesia todavía más fuerte.


Atentamente:

Daniel Esteban Ferrero.





















El presente documento sobre “¿Qué es una Secta?” pretende, dar una visión general, y particular de este tema, partiendo del concepto de religión, el autor plantea una clasificación de estos grupos; las técnicas que utilizan para captar gente; por qué han crecido tanto; que debemos hacer los cristianos ante este fenómeno y sobre todo cómo lo debemos hacer para no faltarle a nuestra fe y creencias.

La Secta de Los Testigos de Jehová por Orlando Bueno

LA SERIE SECTAS HOY

Testigos
de
Jehová

Orlando V. Bueno., Eudista

Secretario Ejecutivo de la Sección de
Ecumenismo – CELAM

Orígenes, organización, ideología y
respuesta católica a su desafío.


PRESENTACION

El tema de las sectas religiosas es ya una de las cuestiones que más preocupa a las iglesias establecidas en el continente latinoamericano.

La III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, reunida en Puebla, se hizo eco repetidas veces de esta problemática y, posteriormente, las Conferencias Episcopales de la mayoría de los países se han replanteado la cuestión con el fin de buscar respuestas al desafío que representan las tasas de crecimiento de multitud de grupos religiosos proselitistas y sectarios.

En efecto, desde mediados de la década del 60, la proliferación de sectas o de nuevos movimientos religiosos, procedentes en su mayoría de los Estados Unidos -sin por ello minusvalorar el surgimiento y expansión de grupos religiosos autóctonos- se ha convertido en un fenómeno realmente inquietamente. Muchos de estos grupos han triplicado y a veces quintuplicado sus membresías en menos de 20 años.

Este crecimiento exitoso generalizado de nuevas alternativas religiosas especialmente entre las masas populares latinoamericanas, responde a factores de índole muy diversa en el orden económico, político y cultural. Sin embargo nos parece que la primera instancia hay que considerar que las iglesias históricas han sido desbordadas por las demandas religiosas de estas masas populares tradicionalmente religiosas. No sólo son insuficientes y poco idóneos los agentes religiosos, sino que a las mismas estructuras eclesiásticas le han faltado la plasticidad y el dinamismo que exigen las nuevas condiciones sociorreligiosas.

Muchas autoridades religiosas -y a veces también políticas- se atemorizan al considerar la multitud de grupos que pululan por campos y ciudades; sin embargo, ésta no es la cara más importante del fenómeno. La atomización ciertamente se ha incrementado pero el crecimiento espectacular se da precisamente en aquellos cuerpos religiosos cuya estructura organizativa es lo suficientemente sólida y, al mismo tiempo flexible, como para garantizar la reproducción. Este es el caso de los Testigos de Jehová en México.

Los Testigos de Jehová siguen creciendo en México aunque no es fácil obtener cifras confiables de su crecimiento y expansión actuales. Pensamos que su tenacidad y su rígida disciplina garantizan una expansión permanente y sostenida, aunque sospechamos que generalmente los medios de difusión suelen abultar las cifras de adherentes. Están presentes en casi todos los países del mundo y, pese a la conflictividad social que generan por sus posturas ante los honores a los símbolos patrios, pese a los sucesivos fracasos de los anuncios repetidos del fin del mundo y pese a las confrontaciones de que han sido objeto, no dejan de expandirse en medios populares rurales y urbanos.

Con la edición de este folleto del P. Orlando Bueno, pretendemos ofrecer al lector interesado en estos temas, una primera información sobre la historia y doctrinas de los testigos de Jehová.



El Editor.






























INTRODUCCION

No hay duda de que los testigos de Jehová son noticia a lo largo y ancho del continente latinoamericano. ¿En qué parroquia no hacen acto de presencia? Pocos son los hogares cuyos umbrales no hayan traspasado. Su propaganda se deja sentir en cualquier lugar. En los suburbios de las grandes ciudades y en los lugares más apartados se han presentado los Testigos ofreciendo la predicación de una doctrina que choca fuertemente a los oídos de las gentes.

Dentro de la pluralidad de los movimientos religiosos autónomos, esta secta, junto con la de los Mormones, es una de las más activas en América latina y una de las que mayor confusión y perjuicios han creado en la fe no sólo de los creyentes católicos, sino también de los protestantes.

El proselitismo de los Testigos de Jehová es inoportuno e irritante; sus sistemas propagandísticos son idénticos en todas las latitudes. Su activismo confesional es sinceramente preocupante para las Iglesias a las que atacan desde distintos frentes.

Ante la desorientación que pueden sembrar entre los fieles sencillos y el desconcierto que de hecho ocasionan, los sacerdotes y pastores sienten la necesidad de informar a los fieles acerca de la historia, doctrina, espiritualidad y actitudes de los testigos de Jehová.

El fin que me propongo en esta exposición es, no sólo demostrar si los Testigos de Jehová son o no cristianos, sino señalar que ellos constituyen una de las realidades religiosas de mayor entidad en el mundo latinoamericano, desde el punto de vista sociológico, no desde el espiritual y dogmático.

Es necesario de antemano hacer una distinción bien clara entre la doctrina de los Testigos de Jehová y las personas que la siguen. Para estas personas hay que tener respeto, consideración y amor. En el documento Dignitatis humanae del Vaticano II, la Iglesia católica nos invita a un reconocimiento de los derechos de la persona humana. Antes que esta exigencia tan elemental esta el precepto del amor que Cristo nos legó. “Todos los hombres son dignos del mayor respeto, sean cuales fueren sus ideas y creencias”.


Pero en virtud de esta misma caridad los creyentes católicos deben tener una actitud vigilante respeto a las doctrinas y actuaciones de los Testigos de Jehová, para que permanezcan firmes en la fe conforme a la exhortación del Maestro. “Si permanecéis en mi Palabra, seréis en verdad discípulos míos y reconoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn. 8, 31-32).



I. ORIGEN HISTÓRICO


1. Sus comienzos

En 1870 el joven Carlos Taze Russell, de dieciocho años de edad, organizó una clase en la ciudad de Pittsburgh, Pensilvania, en los Estados Unidos. Su propósito era estudiar la Biblia, con especialidad las partes proféticas. Aunque la predicción de William Miller, el fundador de la corriente adventista (que Cristo iba a volver a la tierra en 1844), no se había cumplido, Russell estaba convencido de que su método de interpretación bíblica era correcto y lo aplicó para hacer sus propios cálculos y predicciones sobre la venida del Señor.

Con el paso de los años se aumentaban los grupos de “Escudriñadores de la biblia”. Se aumentaban también los “descubrimientos” de su maestro. Ahora había que proclamar las buenas nuevas, explicar el plan divino y juntar a los verdaderos seguidores de Cristo para que participaran en el reino del Señor. Con este propósito, inició en 1879 la publicación del periódico La Torre del Vigía y El Heraldo de la Presencia de Cristo.

En 1844 se incorporaron como organización internacional:
  • La Sociedad de Tratados de la Torre del Vigía o de Sión”,
  • La Asociación Internacional de los Estudiantes de la Biblia”,
  • El Reino Teocrático”,
  • El Púlpito del Pueblo”,
  • La Aurora Milenaria”,
  • El Russelismo”,
  • La Sociedad Bíblica y de Tratados de la Torre del Vigía”.

Todas estas asociaciones agrupadas tomaron el nombre oficial de “Testigos de Jehová” a partir del año de 1931.

En los cien años de su existencia, los Testigos de Jehová han tenido solamente tres dirigentes: C. Russell (1870-1916), el “juez” Joseph Franklin Rutherford (1916-1942), Nathan Homer Knorr (1942-1977), y actualmente el presidente es Frederick William Franz.

El “juez” Rutherford fue un escritor aun más prolífico que el pastor Russell, pues escribió cien libros, publicados en ochenta idiomas. Enseñaba que todas las iglesias organizadas (menos los Testigos de Jehová) eran del diablo y desde tiempos apostólicos el cristianismo había constituido la Iglesia apóstata. Como Cristo había venido para establecer su reino y para destruir el orden político existente, los gobiernos llegan a ser la resistencia satánica al reino de Dios.

2. La propagación

Bajo la presidencia Nathan H. Knorr la organización ha seguido creciendo rápidamente. Trabajan actualmente en 159 países. Vamos a ver enseguida algunos hechos que contribuyeron a que sea actualmente la “secta que más rápido crece en América”. Según algunas fuentes.

(a) Cada miembro es predicador. Al ser bautizado llega a ser ministro, un Testigo ordenado de Jehová para anunciar la presencia del reino.

(b) El énfasis que ponen sobre la literatura. Tienen una casa editora enorme. Sale continuamente de ella un torrente de libros, periódicos y folletos que se venden a precios bajos.

(c) El sistema de distribución, visita y enseñanza sistemática de casa en casa en el cual tienen que participar todos los miembros. No se conforman con vender los libros y llenar la cuota que se les asigna. Se brindan para volver y dar explicaciones al comprador y su familia, y a los vecinos que se interesan en el estudio. Así van adoctrinándolos.

(d) Celebran grandes concentraciones que impresionan al pueblo y estimulan a sus miembros a esfuerzos mayores. Su presidente actual da mucho de su tiempo a este trabajo. En el verano de 1963 se reunieron 110.000 de sus miembros en la convención de Alemania para la parte norte y central de Europa. En América latina estas concentraciones masivas se hacen en los grandes estadios; muchas de ellas han pasado de 50 a 100 mil asistentes y simpatizantes.



II. ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN

La organización de los Testigos de Jehová es monolítica. Toda la vida del movimiento viene de lo alto y desciende hacia los grupos locales a través de los escalones de una jerarquía sólidamente estructurada.

Al frente de esta sociedad hay una sola dirección, representación visible de Jehová, que comanda; los directores son siete, a quienes se considera vitalicios. Sus oficinas están en Brooklyn y facilitan el trabajo de impresión y de predicación para todo el mundo en países donde existen los salones del reino. En cada país hay corporaciones o sociedades filiales que son como oficinas centrales con sus presidentes, directores y oficiales.

La sucursal representa la Sociedad en cada país, atendida por un servidor; organiza y dirige los propios locales.

El distrito, con carácter regional, dirigido por un servidor, vigila y dirige el escalón inferior.

El circuito, dirigido también por un servidor, tiene la competencia de capacitar e instruir a los proclamadores y dirigentes en su aprendizaje. Revisa las cuentas, reprende y anima a los jefes y recomienda a los candidatos para los distintos puestos, que luego serán aprobados por la oficina central.

El grupo. Es como una célula que reúne a todos los Testigos de un mismo barrio. Se llama también congregación y compañía. Su número puede variar.

En el libro: “Tu palabra es una lámpara para mi pie”, de los Testigos de Jehová, se describe meticulosamente la serie de cargos jerárquicos:

Siervo de Congregación, es el superintendente de la misma;

Siervo auxiliar de congregación, el que sigue al anterior;

Siervo de estudios bíblicos, para promover el estudio de la biblia;

Siervo de revistas y territorio, para suministrar las revistas;

Siervo de cuentas, para la revisión de las mismas;

Siervo del estudio de “La Atalaya”;

Siervo de la escuela del ministerio teocrático, para enseñar la manera de predicar;

Siervo de estudio del libro de la congregación, para la atención espiritual de los asociados;

Oradores públicos, que son designados por el comité de la congregación.


Además de esta organización, los Testigos de Jehová prevén entre otras cosas lo relativo a los castigos, expulsiones, readmisiones y un control pormenorizado no sólo de las personas, sino de sus finanzas.

Las imprentas están equipadas con las más modernas máquinas; cuentan con los mejores equipos de redacción y un numeroso personal. En el año de 1968 distribuyeron 14.474.864 libros; en 1978, 70.576.240 biblias y libros; 422.285.935 revistas “La Atalaya” y “¡Despertad!”, según el anuario de los Testigos de Jehová para 1979.

Desde Brooklyn, USA, sale no sólo esta literatura, si no las órdenes precisas y detalladas de cómo debe distribuirse y continuar su difusión en todos los rincones de la tierra.


El P. Damboriena, al hablar del tema, dice:

Cada país donde hay Testigos de Jehová tiene su oficinia, su archivo, su ordenador electrónico y su dirigente norteamericano en estos edificios […] Actualmente hay allí en Brooklyn trabajando más de 1.600 personas con un personal especializado y voluntario al servicio de la organización, que lleva una vida lo más parecida a la de una comunidad religiosa medieval”.








III. CREENCIA E IDEOLOGIA

Si queremos demarcar un conocimiento de los Testigos de Jehová, nos es necesario estudiarlos desde tres aspectos: teológico, lo que ellos piensan doctrinalmente; evangelizador, los métodos pastorales que emplean; finalmente, el aspecto sociológico, o sea, los condicionamientos sociológicos en los cuales se mueven, así como las actitudes que en determinados casos adoptan respecto a la sociedad en que viven.

El primer cuestionamiento de la gente que se siente enojada por la intensa propaganda de los jehovistas es si éstos son realmente cristianos.

Para un católico, así como para la mayor parte de las confesiones cristianas históricas, los Testigos de Jehová no son cristianos. Para que lo fueran, tendrían que creer en la divinidad y resurrección de Cristo, que los Testigos niegan; tampoco aceptan el misterio de la Santísima Trinidad. Otro tanto sucede respecto a la fundación de la Iglesia por Jesucristo. No aceptan la Biblia como palabra de Dios y fuente de revelación. Bastan estos argumentos para afirmar que los Testigos de Jehová no son cristianos, si bien tienen algunos elementos del cristianismo.

Vale la pena hacer notar que a ciertas agrupaciones religiosas cristianas salidas de la Reforma protestante (los unitarios, ciencia cristiana e incluso los cuáqueros) y que contienen doctrinas parecidas a la de los Testigos de Jehová, les es difícil dar una respuesta afirmativa sobre la identidad de los jehovistas.

Ellos, en cambio, se consideran cristianos, continuadores de los reformadores del siglo XVI, o bien amplificadores y correctores de los mismos, ya que el protestantismo, piensan, es un camino a medio andar o una tarea a medio hacer.

1. La Biblia

Los Testigos de Jehová reconocen su Biblia como palabra de Dios y rechazan la tradición o el magisterio eclesiástico. Aunque no utilizan la expresión “libre de examen”, sin embargo concuerdan con el resto del protestantismo en la interpretación subjetiva y literal de la Biblia. Van más lejos aún que el fundamentalismo empleado por las otras confesiones cristianas, sin tener en cuenta las reglas más elementales de la exégesis, de la hermenéutica o la epistemología. Los jehovistas utilizan una versión especial, que contiene un texto notoriamente diferenciado del que utilizan los cristianos, con lo que se consideran autorizados a sacar conclusiones distintas e incluso opuestas a las del resto de la cristiandad.

“Desde el comienzo hasta el fin -dice H. H. Rowley, refiriéndose a la versión especial de la Biblia de los Testigos-, este volumen es una prueba clara de cómo no debe hacerse una traducción […] No es una versión objetiva del texto sagrado […] sino una obra llena de prejuicios que han metido de contrabando en el texto de la Biblia hasta hacer toda una serie de doctrinas peculiares del jehovismo” (A. Hookema, The Four Major Cults, 1963, p. 238).

La raíz del mal consiste en el prejuicio hermenéutico, adoptado por los jehovistas, de dar una significación invariable y con frecuencia arbitraria a cada vocablo, prescindiendo del contexto, de la evolución que haya podido experimentar a lo largo de los siglos o de la nueva luz que haya arrojado sobre él la historia, el estudio de las religiones comparadas y la arqueología. De ahí que se dé no sólo el inmovilismo exegético, sino también la fijación absurda de toda una serie de vocablos bíblicos...

Pero las objeciones de los exégetas no se limitan al método defectuoso de traducción, sino que se extienden a las interpretaciones que del texto hacen sus autores; además del literalismo, los Testigos eliminan aquellos pasajes que podrían perjudicarlos y han elaborado lucubraciones de todo orden (apocalípticas, históricas y hasta políticas), con las que cargan el texto sagrado para beneficio de sus seguidores.

“La razón última de estas libertades está en que, al contrario de lo que proclaman, los jehovistas tienen una fuente y una autoridad superior a la bíblica, que es la que regula sus creencias y su conducta: las enseñanzas de los libros y folletos que editan o de los sermones que predican” (Damboriena).

Bastan unos pocos ejemplos para confirmar lo anterior.

Para poder negar la Divinidad de Jesucristo, desfiguran el texto del Evangelio del Apóstol Juan: “Y el Verbo era Dios (1:1), diciendo: “Y el Verbo era un dios”.


Para negar la presencia real de Cristo en la eucaristía, traducen de los sinópticos: “Esto significa mi cuerpo”, en lugar de: “Esto es mi cuerpo”.

Respecto al infierno, en lugar de traducir: “Irán éstos al suplicio eterno, traducen: “Y partirán éstos al acortamiento eterno” (Mt. 25:46).

Según estas y otras pruebas, los Testigos llegan a relegar la importancia de la Biblia a un segundo plano, dando más importancia a los escritos emanados de su central traductora, la sociedad norteamericana Watchtower. Al respecto, y para terminar, quiero hacer eco al pensamiento de Russell, que marca sustancialmente toda la doctrina jehovista hasta nuestro tiempo. Un artículo de “La Atalaya”, del 15 de septiembre de 1910, dijo:

“Los seis tomos de los Estudios de las Escrituras constituyen prácticamente la Biblia arreglada conforme a tópicos. No son meramente comentarios acerca de la Biblia, sino que son prácticamente la Biblia misma… No puede verse el plano divino estudiando la Biblia por sí sola. Encontramos que, si alguien pone a un lado los Estudios, aun después de familiarizarse con ellos… y se dirige a la Biblia sola, dentro de dos años vuelve a las tinieblas. Al contrario, si lee los Estudios de las Escrituras con sus citas y no ha leído ni una página de la Biblia como tal, estará en la luz al término de dos años”.

Me parece encontrar en este pensamiento no sólo una estrategia, sino el principio motor del sistema adoctrinante del movimiento jehovista.

2. Trinidad

Niegan los Testigos la doctrina de la Trinidad, por no tener, dicen, fundamentación escriturística. Explican que es invención de la Iglesia, la cual descubrió el término en las religiones mistéricas de Oriente.

“La doctrina de la Trinidad, dice Russell, es increíble y nadie puede dar crédito a la misma, puesto que en el verdadero sentido de la palabra nadie puede tampoco creer lo que es en sí incompatible” (The Atonement Between God and Man, p. 64).

Ellos, que admiten otros misterios, como el de la existencia y los atributos de Dios, la existencia del cielo y del alma, etc..., niegan la Trinidad porque es un misterio. El racionalismo rige los fundamentos del jehovismo e impide la aceptación de las tres divinas personas.

Es verdad que la palabra Trinidad no se encuentra en el texto bíblico, pero sí su contenido dogmático. Tampoco se halla la palabra “unidad” atribuida a Dios, y sin embargo no tienen reparo en admitirla.

“Ni los gnósticos ni los arrianos, dice Damboriena, osaron nunca emplear lenguaje tan duro, ni organizaron jamás campañas tan sistemáticas contra el más excelso y consolador misterio del dogma Cristiano”.

Sin embargo, los Testigos reconocen como dogmas palabras que no existen en la Escritura.

3. Cristología

“Nada existe tan confuso entre las doctrinas de los Testigos de Jehová como su cristología. Es una mezcla de herejía primitiva y de liberalismo enciclopedista; parece como si hubieran ido espigando en todas las fuentes condenables hasta formar un cuerpo de ideas negativas sobre la persona de Jesús. Con los arrianistas del siglo IV, dicen que Jesús fue un ser, un hombre perfecto; parece que copian las palabras de Mahoma cuando sostienen que es un espíritu de Dios y se ponen de acuerdo con la escuela judía que ve en Jesús a un profeta más, como los muchos del Antiguo Testamento” (Damboriena).

Los Testigos niegan la Deidad de Cristo. Enseñan que Jesús no es el eterno Hijo de Dios y Creador de todas las cosas. Notamos sin embargo que se refieren a Jesús como el Hijo de Dios, pero es una frase de conveniencia, pues que no lo creen, ya que para ellos resulta muy duro negar un dogma fundamental para todos los cristianos, entre los cuales han buscado siempre a sus adeptos.

En general siguen el estilo de los racionalistas de principios del siglo pasado, que alaban extraordinariamente a Jesús para terminar negando su divinidad. A veces lo llaman el Primogénito o el Ángel:

“Nuestro Redentor existió como espíritu antes de ser hecho carne y vivir entre los hombres. Fue conocido como el Arcángel Miguel” (Studies in the Scriptures, Vol. 5).

Otros libros dicen: “Jesús no fue Dios el Hijo... Miguel es realmente Cristo Jesús”.

Los Testigos de Jehová niegan la encarnación de Cristo. Enseñan que Jesús no poseyó dos naturalezas cuando estaba en la tierra, ni tampoco posee dos naturalezas ahora. Con estas ideas los jehovistas niegan toda eficacia de salvación venida de Cristo.

Los Testigos niegan la resurrección corporal de Cristo. Dicen: “Quizá su cuerpo fue disuelto en gases, o quizá esté conservado en algún lugar... Nadie sabe”. De esta ambigua posición se deduce que tampoco nosotros resucitaremos.

Los Testigos, finalmente, niegan la venida futura de Cristo. Para el Pastor Russell, Cristo ya vino en 1874.


4. Pneumatología

Niegan asimismo la personalidad y la divinidad del Espíritu Santo.

“En realidad, son unitarios, dice Hookema. Para ellos Dios existe en una sola Persona, la de Jehová. Jesucristo, aunque persona no es divina, y el Espíritu Santo, no es divino, ni persona” (o.c., p. 258).

Al negar la Trinidad, forzosamente se ven obligados a negar la divinidad del Espíritu Santo. Para ellos el Espíritu Santo es “la fuerza activa e invisible de Dios,que impulsa a sus siervos a hacer el bien”; o es “una fuerza impersonal e invisible, que halla su origen y su fuente en Jehová, que lo emplea (como instrumento) para hacer cumplir su voluntad por encima del tiempo y del espacio”.

5. Mariología

María, según esta secta, engendró a un simple ser humano, como cualquier mujer. Cristo fue hecho Mesías cuando se bautizó. Decir que María es “Madre de Dios” es una blasfemia para los miembros de la secta. De ahí que ellos niegan la maternidad divina, la virginidad y, por lo tanto, la concepción inmaculada y la asunción de María a los cielos.
6. Antropología

Son muy oscuros también sus conceptos antropológicos. Unas veces niegan la existencia del alma.

“Los científicos y cirujanos han llegado a la conclusión de que el hombre es sencillamente el orden más elevado de la vida animal, poseyendo un organismo más completo y capaz de ejercer facultades fuera del alcance de las otras formas de vida animal... No pueden hallar evidencia alguna que indique que el hombre tenga un alma” (Sea Dios Veraz, p. 64).

Otras veces, aseguran que el alma es mortal:

“El alma, criatura (incluyendo el alma humana), es mortal, destructible, corruptible” (Asegúrese de todas las cosas, p. 23).

Los testimonios claros de la Sagrada Escritura se entienden en un sentido simbólico, así como las palabras de Jesús: “No temáis a quienes matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”. Según ellos, la inmortalidad será premio de los que han seguido fielmente las doctrinas jehovistas.

Combaten voluntariamente el evolucionismo desde un punto de vista religioso y bíblico, con ideas atrasadas y superadas, oponiéndolo al creacionismo, cuando en verdad estas dos nociones no se oponen, sino más bien se complementan.


7. Pecado original

Los jehovistas admiten el pecado original; afirman que trajo la muerte a los descendientes de Adán dejando en la naturaleza de éstos huellas más o menos profundas del mal.

Los protestantes los han acusado de no concebir la corrupción de la naturaleza humana en los términos tétricos enseñados por el Catecismo de Heidelberg o la Asamblea de Westminster. La posición jehovista resultaría asimismo insuficiente a la luz de los decretos tridentinos. Pero no podía menos de serlo así, dado el pelagianismo y la salvación por las obras que, si no de palabras, al menos en los hechos practican los Testigos.

Esta misma confianza suya en el poder del hombre nos explica su rechazo o negligencia personal; quienes no somos testigos formamos la familia anodina de las demás ovejas, a quienes se les han cerrado las puertas del cielo, reservado al restringido número de los 144.000, pero que siempre podrán consolarse con los goces de aquí abajo.

“Todo el mundo puede pertenecer a esta gran multitud parecida al rebaño de ovejas y ganarse la vida perpetua en el paraíso terrenal con sólo escuchar la voz del verdadero Pastor y dar su nombre al jehovismo” (Paradise Lost, pp. 195-196).


8. Justificación

La justificación sólo alcanza a los 144.000 adeptos. Además no consiste en una renovación interior del hombre, ni tampoco en un renacimiento a la vida de la gracia mediante la remisión de los pecados, sino en una capacitación para la predicación del reino y en un derecho a una existencia perfecta en la tierra.

La manera de expresar el contenido de la justificación nos recuerda la “justificación extrínseca” de los primero luteranos. Los que no pertenecen al número de los elegidos, no reciben la gracia de la justificación y su “único quehacer en el mundo consiste en la lucha porla causa jehovista, custodiando, libre de enemigos, el campamento asignado a los guerreros teocráticos de Jehová. Todos ellos deberán ganarse su justificación durante el milenio, con su esfuerzo personal y con la mira puesta más en sí mismos que en la ayuda de Dios” (Damboriena).

“Ante esta postura, responde los protestantes, nuestra conclusión es la de que en la teología jehovista el hombre se salva primariamente no por la gracia que Dios concede gratuitamente a los pecadores, sino por la demostración que éstos hacen de su capacidad de alcanzar la salvación” (Hookema, p. 285).

Esta es una postura, evidentemente, de tipo pelagiano, que no sólo rechazan los protestantes cristianos, sino que tampoco pueden admitir en sana ortodoxia los cristianos católicos.



9. Escatología

Los Testigos, que rechazan verdades trascendentales e imprescindibles del mensaje cristiano, son exageradamente aficionados a los temas escatológicos. La Biblia nos habla de la vuelta del Señor al final de los tiempos. El Credo proclama esta misma verdad diciendo: que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos... En los Hechos se hace referencia a la segunda venida de Jesús, y san Pablo en la segunda carta a los tesalonicenses (4:16-17) quiere salir al paso de algunos errores que, respecto a la escatología, empezaban a circular por aquella Iglesia tan amada por él.

Los Testigos han pretendido señalar con claridad y precisión lo que el mismo Cristo dejó en la oscuridad respecto a su venida. Ya William Miller, fundador del adventismo, tuvo la osadía de profetizar que el Señor vendría en el año 1843. Al no ocurrir nada, no dudó en dar otra fecha: 1844. Para no reconocer el fracaso de sus pretendidas profecías, se vio obligado a inventar que Cristo, entre esas fechas, se había limitado a pasar de un lado a otro del cielo.

10. Los 144.000 elegidos

Esta teoría, tan divulgada y tan estratégicamente sostenida por los jehovistas, no es más que el reflejo de su actividad fundamentalista. La presentan como si fuera un decreto de Dios en el Apocalipsis 14:1-3. La Congregación se limita a este número selecto y predestinado, dominados como están los Testigos por la concepción del cielo al cual consideran como capital y cuerpo gobernante de la congregación universal de Jehová. Esta congregación es “cuerpo” de Cristo y la “esposa” o “novia” del Cordero Jesucristo (Apoc. 7:4-8; 19:7; 21:9; Ef. 1:20-23).

Cualquier cristiano descubre inmediatamente cómo esta invención va en contra del universalismo de la redención de Cristo.

Los jehovistas se valen de esta doctrina, haciéndola el centro y la clave de su proselitismo.






IV. MEDIOS DE SALVACION.
VIDA SACRAMENTAL Y MORAL

1. Iglesia y sacerdocio

Los Testigos rechazan todo carácter mediador de la Iglesia. Empiezan por no admitir la fundación y evolución histórica de una Iglesia jerárquica por parte de Jesucristo. Entre las sectas, ellos son los más radicales opositores de la Iglesia. Ni siquiera acuden a la Iglesia de los primero tiempos para ver virtudes o ejemplos que imitar, cosa que han hecho otras sectas, como los menonitas, para poner un solo caso.

Según ellos, la Iglesia no sólo es inútil, sino que constituye un estorbo para la salvación de los hombres. Por este motivo es considerada y tratada con términos condenatorios y descrita como satánica. De esto se desprende su odio contra los sacerdotes y las expresiones calumniosas lanzadas contra los pastores.

“No han salido jamás de boca humana mentiras más desvergonzadas ni calumnias más perversas. Esto pone al descubierto el verdadero Rutherford: un campeón de la intolerancia...” (C.P. Windle, The Rutherford Racket, Chicago, sin fecha).


2. El bautismo

Rechazan el valor de los sacramentos, por considerarlos inútiles. Para ellos no tienen razón de ser, ya que confían más bien en el esfuerzo personal para conseguir introducirse en el número de los elegidos. Conservan los nombres de bautismo y eucaristía, pero con un sentido diferente del resto de los cristianos.

La celebración del bautismo es efectuada con fines propagandísticos y por eso le dan un carácter solemne de entrada a la sociedad jehovista. Bautizan en los ríos o en las playas, dando al rito un carácter espectacular.

En ocasiones utilizan la fórmula trinitaria, pero su bautismo está vaciado de todo significado sacramental. No perdona los pecados, no confiere la gracia; con convierte al bautizado en una nueva criatura, no imprime carácter alguno especial en el alma del bautizado, ni se habla de los efectos maravillosos que se producen mediante la vida de la gracia. Dentro de su teología, el bautismo parece una ceremonia externa, testificante de que el bautizado queda exteriormente adherido a una congregación a la que ya anteriormente estaba vinculado por la fe.

3. Eucaristía

Sus creencias respecto a la eucaristía son todavía más endebles. El jehovismo profesa odio al sacrificio de la misa, niega la presencia real y sólo admite un vago símbolo de Memorial (antes lo llamaban aniversario) del pan y del vino, que una vez al año se repartía entre los miembros de la comunidad. La ceremonia anual tiene que coincidir con la puesta del sol del 14 de nisán, fecha de la muerte de Jesús.

Estrictamente hablando, la eucaristía puede ser recibida y celebrada por los 144.00 elegidos. Los demás jehovistas no tienen obligación de comulgar ni siquiera una vez al año.

4. El matrimonio

Tampoco tiene para los Testigos carácter de sacramento. Es un contrato entre marido y mujer. Es indisoluble; por lo tanto, rechazan el divorcio, excepto en el caso de adulterio. Por eso rechazan los tribunales que tengan legalmente establecido el divorcio. Cuando la vida en común se hace imposible para los esposos, se pueden separar pero no para contraer nuevo matrimonio. Rechazan asimismo la poligamia.

El marido es el jefe de la familia y así debe reconocerlo la esposa. No tienen ceremonial especial para contraer matrimonio. Basta con que manifiesten públicamente su deseo de mutua entrega para quedar unidos con el vínculo matrimonial.

No obstante suelen atenerse a las leyes vigentes en la nación donde se hallan, para evitar conflictos, sobre todo en lo referente a los hijos.

Son amplios en lo concerniente al control de la natalidad. Pero son muy rigurosos en los casos de matrimonios mixtos, ya que, dado el proselitismo jehovista, difícilmente el cónyuge católico podría cumplir sus deberes respecto a la educación de los hijos.


La diferencia de credo no es motivo suficiente para la separación, si el cónyuge católico quiere separarse; pero el Testigo no tiene obligación de impedírselo.


5. La liturgia y el culto

No se puede decir que los Testigos de Jehová, tengan liturgia y casi otro tanto se podría afirmar respecto al culto. Se congregan en sus templos, llamados “los salones del reino”, principalmente para aprender y estudiar más que para adorar a Dios y ofrecerle sacrificios.

Sus servicios religiosos carecen de todo lo que se llama efusión espiritual; quizá alardeen de no necesitarla, ya que todo lo atribuyen prácticamente a sus propias fuerzas en lo referente a la consecución de un puesto en el reino. En sus reuniones más importantes, que son el estudio de la revista “La Atalaya”, apenas hay lugar para la profundización en los escritos de la Sagrada Escritura.

6. El espíritu de oración

Para ellos no hay propiamente oración litúrgica. Tienen alguna oración en común, pero ponen énfasis en la oración privada, apoyándose en los textos en que Jesús reprueba la oración ostentosa y vana de los fariseos.

Para ellos la oración es una petición a Dios que a veces hacen por mediación de Jesucristo. Al Señor nunca le rezan [u oran], ya que no lo consideran como Dios; por eso se apoyan en el padrenuestro como oración de Jesucristo al Padre, porque en ella se invoca la venida de su reino, tema preferido por ellos.


7. Principios de moral jehovista

En algunas cosas son más amplios que otras confesiones (metodistas, adventistas, pentecostales, puritanos). Su moral está catalogada como un rigorismo ético más que una respuesta a la gracia de Dios.

En la actualidad los Testigos no hacen demasiada cuestión del uso del tabaco o las bebidas alcohólicas y los juegos de azar, que en otras denominaciones son motivo de expulsión.

Tienen un principio general que es el módulo de la mayor parte de sus acciones: los Testigos deben dedicar su tiempo y su dinero a la difusión del reino de Dios. Por tanto, deben usar con suma parsimonia de todo aquello que la entorpece u obstaculiza. Ir al cine y al teatro está mal visto, pues, aunque no fuera por mero ascetismo, es un gasto superfluo de tiempo y dinero. Otro tanto se puede decir de la pesca y la caza. Deben abstenerse de las reuniones donde pueda ponerse en peligro la moral.


V. DESARROLLO DE LOS TESTIGOS


¿Por qué se extienden los Testigos? ¿Cómo se explica este fenómeno si se tiene en cuenta la pobreza doctrinal del jehovismo, por una parte, y por otra, los descalabros de su innato profetismo o el infantilismo de algunas de sus actitudes? Veamos algunos factores que intervienen en el dinamismo expansionista.

1. Afán de proselitismo

Estamos ante una religión activista. Los Testigos sienten la mística de la acción, como sienten la pasión de los números. Les interesa conseguir la salvación por las obras, cayendo en los límites del pelagianismo. De ahí el nerviosismo proselitista que se apodera de ellos, ya que la obra principal que pueden realizar de cara al reino es la conquista de un nuevo adepto.

No se trata de un apostolado digno al que todo creyente tiene derecho, según las exigencias de la declaración del Vaticano II sobre la libertad religiosa. Este proselitismo es calificado por el Secretario Romano para la Unión de los Cristianos y por el Consejo Mundial de las Iglesias como un “proselitismo de mala ley”. Consiste en la utilización de métodos de difusión poco cristianos o de presiones indebidas para conseguir la captación de nuevos adeptos y que en muchos países ni siquiera está permitido por la ley.

2. Su férrea disciplina

A pesar de que atacan toda institución, los Testigos de Jehová están desmesuradamente organizados. Es casi obsesiva esta actitud, hasta el punto de materializarse en una disciplina férrea, a la que la dictadura en que se hallan enrolados somete a todos ellos.

La imposición que la “Sociedad” Watchtower ejerce sobre sus miembros bien puede calificarse de auténtica “posesión”, que los priva en muchos casos de la libertad individual; ello constituye un auténtico problema que psicólogos y especialistas en la historia de las religiones tratan de descifrar. El lavado de cerebro a que han sido sometidos parece perfecto. La “organización” priva a sus seguidores de la habilidad de pensar por sí mismos, de tener puntos de vista personales, precisamente porque les exige someterse a un modo de pensar masivamente definido y planificado.

3. Revaloración de la persona

Por lo general, los ambientes marginados son el terreno propicio para la siembra jehovista. Lo mismo se podría decir de los ambientes donde hay un catolicismo débil.

El hecho de que muchos se sientan socialmente rechazados, marginados y hasta menospreciados, es factor determinante y ocasión para que la secta tenga eco y crezca con mayor rapidez.

4. Su fácil teología

Eliminar sin ningún escrúpulo el misterio Trinitario y la Divinidad de Cristo, hace que la gente caiga en idéntico simplismo y facilidad: es tentador para los más sencillos.

Al negar la posibilidad de un castigo eterno esta secta se anota un tanto fabuloso, ya que niega la existencia del infierno, una de las verdades que más ha molestado a creyentes e incrédulos.

La predicación de un paraíso en la tierra, un lugar de placeres cercano, al alcance de la mano, parecido al descrito en el relato bíblico, con goces sensibles ya pregustados y para cuya posesión no son menester excesivos desvelos, es un atractivo tentador. En su libro “Usted puede sobrevivir al Armagedón”, dicen los testigos:

“Del nuevo paraíso, el jardín paradisíaco habría sido solamente una muestra... En la nueva tierra, se harán los arreglos para muchos matrimonios de los sobrevivientes de la guerra. Ahora, para poder ser ciudadano de esta nueva tierra, es preciso dar el nombre a la sociedad de Testigos de Jehová”.

Desde el punto de vista meramente humano, no hay duda de que la escatología de los Testigos tiene sus ribetes atractivos.


5. Falso pacifismo

En realidad no son pacifistas, sino objetores de conciencia. Ellos se describen como "ni pacifistas ni patriotas". Atacan toda organización internacional y toda confesión que trate de mantener la paz del mundo.

Les falta la debida consideración a las personas y a las instituciones. Sabemos que el verdadero pacifismo reconoce fronteras mucho más amplias, marcadas por el Evangelio, que las meramente bélicas. ¿Cómo vamos a llamar pacifistas a personas cuya gran obsesión y esperanza es la de la mayor guerra que debería de padecer la humanidad, el "Armagedón"?*

* Armagedón:

Nombre del lugar, probablemente simbólico, en el que según el libro de Apoc. 16,16 se juntarán los reyes de la tierra para librar la última batalla contra Dios.

En hebreo, harmaguedón significa "montañas de Meguido". Es un desfiladero situado al sur del monte Carmelo.


6. Importancia que dan
a los medios de comunicación social

El recurso a la prensa, la radio, el cine y la televisión es quizá otra causa, y no menos eficaz, en el desarrollo de la “Sociedad de los Testigos”. Todos los medios de comunicación social son buenos para ellos. Solamente en el año 1969 habían lanzado doscientos millones de ejemplares de literatura. En esto son dignos de imitar. La publicidad, estupendamente organizada por los jefes del movimiento, ha sido una de las causas del éxito de los Testigos.






VI. SOCIOGRAFÍA DEL JEHOVISMO

Se ha dicho que el jehovismo es una “secta proletaria”. Hay que tener en cuenta el ambiente donde prolifera: entre las clases económica y culturalmente más humildes del pueblo.

Así fue en los comienzos y continúa siéndolo en la actualidad. Es verdad que el jehovismo está expandido por naciones superdesarrolladas e incluso proviene de una de ellas, Los Estados Unidos de Norteamerica; pero fueron las clases económicas débiles, los negros, los emigrantes de Hispanoamérica, los portorriqueños, los marginados, a quienes prestaron desde el principio más atención. Vale la pena hacer notar que este mismo fenómeno explica por qué en Brasil, México y otros países las sectas pentecostales han tenido el mismo crecimiento galopante.

Respecto a su nivel cultural dice un autor especializado:

“Notemos que el movimiento prospera sobre todo en los ambientes privados de instrucción o cuya instrucción está un tanto retrasada. Hace quince años en los Estados Unidos, los Testigos que sobrepasaban la escuela secundaria eran menos del uno por ciento; el quince por ciento de entre ellos ni siquiera había terminado su curso elemental. Tratándose de los Estados Unidos estas cifras son significativas.

Pero estos datos son del fin de la guerra. ¿Ha cambiado la situación? Es difícil saberlo. Sin embargo, es curioso hacer notar que para entrar en Galaad no se exigen estudios universitarios, ni siquiera secundarios. No obstante, se trata de una instrucción donde se prepara durante cinco meses a los misioneros del movimiento.

La expansión que los Testigos han experimentado en los países en vía de desarrollo, ¿sugiera la misma reflexión? Los Testigos se complacen en señalar en las grandes reuniones y en los congresos internacionales [asambleas] la representación de todas las clases sociales. Pero ignoramos totalmente si su presencia en las clases superiores se trata únicamente de algunos individuos aislados, o si la proporción entre las diversas clases refleja perfectamente la de los países mencionados”.

Todo esto no se trae a colación para desprestigiar a los Testigos, sino para destacar que la ignorancia religiosa es uno de sus factores impulsores, determinantes de la inserción en las filas de la secta. El antídoto, evidentemente, será la preparación religiosa de la gente, como medida más eficaz contra el proselitismo jehovista. Hay que reconocer también que allí donde hay católicos marginados, retrasados en su instrucción, de formación débil, poco profundos en su preparación religiosa, resentidos, los Testigos encuentran el mejor terreno para su proselitismo.

Otra constante que se da en los Testigos es que se extienden principalmente entre las gentes de hondo sentimiento religioso.

Cuando se contemplan las masas jehovistas en sus concentraciones o en sus salones del reino, se ve que son personas sencillas, que parecen sinceras en la profesión de su credo religioso, el que sin duda han abrazado por creerlo el camino que las conduce a Dios. En la mayor parte de los casos, no se trata de gente dolosa, aprovechada, que especule con sus actitudes evangelizadoras para medrar en el terreno material.

Sin duda, se puede dar el caso contrario. Pero hay que subrayar que los Testigos encuentran éxito allí donde ha habido una siembra cristiana que se ha dejado abandonada, particularmente donde han estado los adventistas: son personas que han oído hablar de Cristo, aunque no hayan asimilado perfectamente su doctrina.

Por eso los jehovistas no dedican demasiados esfuerzos por evangelizar zonas paganas. No obtendrían tan buenos resultados. Quieren edificar y sembrar allí donde otros han iniciado o despertado el sentimiento religioso. Les interesa quemar etapas. Además, no suelen entretenerse en los rudimentos de una doctrina con gran acento ideológico. Ellos van directamente a la escatología, a hablar de la segunda venida del Señor, sin decir quién es éste que va a venir de un momento a otro.










VII. ESTRATEGIA O METODOS PROSELITISTAS

Los métodos que emplean los Testigos de Jehová para la captación de adeptos se hallan minuciosamente detallados en su libro "Mira, que yo hago nuevas todas las cosas", especie de manual para sus predicadores.

Voy ahora a mostrar brevemente las etapas por las que podemos descubrir el proceso proselitista:

1. Para entrar en contacto con la gente, llaman a las puertas para entregar sus revistas. La reacción inicial del visitado es de suma importancia. Si rechaza enérgicamente al visitante, es posible que éste no vuelva. Pero si se le da entrada en la casa o se empieza un diálogo, entonces el asunto se pone serio. El visitante ofrece uno de sus libros, interesa al visitado sobre algunos de los temas contenidos en él, de interés local o particular de la familia, sobre las injusticias del mundo, etc. . . . Los jehovistas están convencidos de que la insistencia produce frutos. Anotan las reacciones del interlocutor y no tardan mucho en volver.

2. Se recomienda gran tacto en la segunda visita, que se considera como verdaderamente crucial para el éxito de la propaganda. Es menester tener un poco de psicología para reconocer al interlocutor y captar su interés por la obra. Se puede tocar despacio el tema de las injusticias sociales o los problemas que aquejan a la humanidad. Se aducen textos bíblicos que puedan encajar en el tema que se trata. A los enfermos o a los que sufren se les hablará de la pronta desaparición de los males por la inminente llegada del reino. Debe prestarse cuidadosa atención a las reacciones del visitado. Si son negativas, no es conveniente insistir en la predicación: será mejor despedirse y prometer volver otro día para explicar detalladamente los puntos oscuros.

3. En la tercera visita se hará ver al visitado que para el mejor conocimiento de los puntos que quedaron sin aclarar el día anterior se pueden utilizar dos sistemas: estudiar la literatura que habla de ellos, o asistir a las sesiones de la biblia en los "salones del reino". Propuesta verdaderamente aventurada, que exigirá para su cumplimiento un sacrificio, ya que supone prácticamente la ruptura con la Iglesia a la que pertenece el anfitrión y la provocación de sospechas en las personas con las que el visitado tiene que convivir. Si se da este paso, las ataduras con la Iglesia de procedencia casi quedan rotas.


4. Todo está convenientemente estudiado para que el primer contacto del visitante con la "organización" lo marque profundamente para el futuro. Al comienzo, el trato sencillo, el hecho de llamarlo "hermano" y hacérselo sentir con gran simpatía, la presentación de múltiples actividades [...] , todo esto impacta al nuevo candidato.

5. En adelante le resultará difícil desandar lo andado. Una vez ingresado, se lo prepara convenientemente con instrucciones metódicas y se les van enseñando, al mismo tiempo, no sólo en teoría, sino con la práctica, las técnicas del "apostolado jehovista". Los testigos hacen descubrir a los seglares su vocación misionera. Se lo equipara con todos, y desde el primer momento, con los predicadores avezados. Se le dan a conocer sus derechos, privilegios y exenciones (de orden civil y político, donde las haya). De esta manera, el iniciado comienza a palpar "la excelencia de su ministerio de predicador y testificador del mensaje de la venida inminente de Jesucristo".

6. La etapa más avanzada comprende un periodo de profundización en la doctrina jehovista y en la concientización del quehacer "evangélico". El prosélito estudia los textos bíblicos que han de servirle en su tarea, así como las respuestas que se deben dar a quienes le objeten en su predicación y testimonio. El candidato es vigilado, ya que en este momento lo atacarán sus parientes y familiares. Para contrapesar esta dificultad psicológica, lo lanzan a la acción, donde saboreará el halago de sentirse capaz de realizar algo importante.

7. El período de prueba puede alargarse según las circunstancias ambientales y personales del candidato. Pasado ese tiempo, se le administra el "bautismo", generalmente en grupos, por inmersión, en ríos, en el mar, en lagos, con gran aparato escénico. Los obstáculos que en estos casos suelen aparecer en el ambiente de los antiguos amigos por lo general contribuyen a radicalizar sus posturas de neo-converso, ya que la mayoría de las veces ha encontrado en este nuevo grupo el valor afectivo que quizá no ha tenido en su medio original.









VIII. ACTITUDES SOCIALES


El vulgo reconoce generalmente a los Testigos por sus actitudes raras en las relaciones de orden social. En los países socialistas se los ha perseguido hasta el martirio. Para ellos está prohibido votar, participar en sindicatos, el servicio militar y todo saludo a las insignias patrias.

1. Inadaptación a la sociedad

Voluntariamente y consientemente tratan de no integrarse al contexto que los rodea. Esto, por motivos de adoctrinación. Su teología los lleva a una auténtica “fuga mundi”, huída del mundo (aunque sólo en sentido negativo e imaginario), por ser éste dominio de Satanás.

“Herederos de los prejuicios anabaptistas y menonitas, consideran el mundo como posesión del maligno, empeñado en arrastrar a los buenos a la perdición. Es una materia, creen ellos, en la que el cristianismo organizado, tanto el protestante como el católico, ha errado completamente el camino y nada tiene que enseñarles. Precisamente su mayor pecado consiste en aliarse con los regímenes mundanos para aplastar a los verdaderos siervos de Dios” (Damboriena).

La misma reacción de conflicto tienen contra los gobiernos contemporáneos.

2. Otras excentricidades

“El altruismo, dice el mismo autor, se convierte para ellos en virtud desconocida, y su tendencia constante es eludir responsabilidades sociales. Este estrechamiento de miras era casi de temer en personas para las que el proselitismo y el fanatismo religioso -sin respeto de los derechos ajenos- se han convertido en norma de conducta. No dirigen clínicas y hospitales, si no es para sus propios fines proselitistas. Difícilmente se los ve ayudando en las grandes calamidades. Al contrario, estas acciones, lo afirman en la Torre del Vigía, constituyen una pérdida de tiempo, cuando en realidad lo único que debiera preocuparnos es el anuncio de la inminente segunda venida de Cristo, quien con su llegada barrerá del mundo esas injusticias que lo aquejan”.


3. Las Transfusiones Sanguíneas

En todas las naciones se ha dado el caso de Testigos que han preferido la muerte de algún ser querido antes que permitir que se les hiciera una transfusión de sangre.

Las razones en que se apoyan pretenden ser bíblicas. Hay varias prohibiciones veterotestamentarias hechas a los hijos de Israel para que no se alimenten de sangre, para que no coman sangre (Gén. 9:3-4; Lev. 3:17; 17:10; 17:13; 14; Deut. 12: 23-25), dadas según las creencias de aquél momento; para la mentalidad bíblica el alma residía en la sangre y ésta, por lo tanto, quedaba reservada para el culto y debía ofrecérselo sólo a Dios; este era su valor sacral. Se trata de sangre de animales.

Sabemos que el alma no reside en la sangre, sino que informa todo el cuerpo. Se trata, además, de prescripciones de orden alimenticio, que no tienen que ver con la medicina o la cirugía. Además vale la pena hacer notar en este caso que una cosa es la prohibición de “comer sangre” -como alusión directa a beber sangre- y otra la prohibición de técnicas médicas desconocidas en aquellos tiempos lejanos.

Aducen al mismo tiempo la prescripción del Concilio de Jerusalén, donde, a propuesta de Santiago (Hch. 15:2-29), se recomienda a los cristianos abstenerse de los animales estrangulados en los sacrificios y de su sangre, evidentemente para evitar el escándalo de los cristianos provenientes del judaísmo. Fue una prescripción circunstancial desde el punto de vista pastoral, por razones de conveniencia entre cristianos que procedían del judaísmo y de la gentilidad. Era, por tanto, un deber de caridad, lo que ahora no tiene razón de ser.













IX. LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ
EN AMÉRICA LATINA


Parece que sus actuaciones comenzaron después de la Primera Guerra Mundial. Utilizaron para introducirse el método tradicional de la propaganda domiciliaria. Sus predicadores llegaron a América latina en la medida en que los Estados Unidos iban estrechando relaciones comerciales con los países subdesarrollados. Detrás del dominio económico se iba sintiendo la invasión de misioneros, muchos de los cuales habían sido expulsados de China y otros países asiáticos.

Después de la Segunda Guerra Mundial, las circunstancias políticas y el carácter “pacifista” que ellos predicaban hizo que fueran aceptados y tolerados.

Los logros conseguidos hasta el momento presente son difíciles de precisar en cuanto al número de adeptos y en cuanto a los centros establecidos.
Aunque el grupo más numeroso de los Testigos de Jehová es el norteamericano, la mayoría vive fuera de los Estados Unidos. Algunos de los grupos mayores viven en el Brasil (106.000), en México (84.000), en la Argentina (35.000), en las Islas Británicas (80.000). Son datos tomados hasta 1976. En los demás países de América latina el número de los fieles de la secta oscila entre 3.000 y 15.000.

Los Salones del Reino se diseminan por todas las zonas marginadas de las capitales y de los campos; es difícil obtener una estadística precisa.

Puesto que algunas congregaciones tienen pocos miembros, para que el Testigo no se sienta aislado, la “Sociedad” organiza periódicamente reuniones masivas en diversas ciudades. Cerca de 252.000 Testigos han asistido por lo menos a una de estas reuniones o asambleas en Nueva York. El tamaño de los salones del reino suele ser pequeño, porque una vez que la congregación alcanza un número de unos 150 miembros, ya se hacen planes para dividir el grupo.


Algunos Testigos dedican todo o casi todo su tiempo al trabajo de la “Sociedad”. De un pionero regular se espera que dedique unas cien horas mensuales al trabajo de difundir la revista “La Atalaya” y que atienda a su mantenimiento con un trabajo al que dedique unas horas más. Un pionero especial dedica por lo menos ciento cincuenta horas y recibe por ello un pequeño salario.



X. NUESTRA ACTITUD
ANTE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

Ahora surge la pregunta: ¿Son sinceros los Testigos...?

“Los Testigos ¿pecan contra el Espíritu Santo? La mayoría de ellos son sinceros. Las circunstancias los habían privado de una verdadera cultura religiosa y creyeron encontrar aquí una respuesta a su sed de lo Absoluto. Pero, en cuanto a los Jefes, sus Dirigentes, ¿persiguen, sí o no, a través de la Teocracia, un fin de dominación y de interés personal claro? No quisiéramos nosotros juzgarlos” (Hebert).

Muñana habla de sus virtudes, cuando llega el momento de exigir responsabilidades:

“Sí, ellos tienen partículas de la verdad, mediante las cuales incautas personas abandonan su Iglesia de origen, para pasarse a la secta. Entre estas virtudes yo destacaría su intensa actividad, aunque peque de numerosos defectos”.

Su actitud es una interpelación a los católicos. La indolencia de los católicos es una de las actitudes que hay que recriminar. Hay que hacer un examen de conciencia personal. Hablamos anteriormente de un catolicismo poco fuerte, poco profundo y de raíces débiles. Este hecho interpela fuertemente la catequesis y la pastoral de la Iglesia. Tal vez la despreocupación por los problemas sociales y por adquirir y transmitir el conocimiento de las verdades reveladas, lo mismo que por manifestar en nuestra vida práctica el amor divino que mora en nuestros corazones, puede llegar a ser determinante para que las sectas hayan logrado tal impacto en nuestro continente.

Entre las consecuencias prácticas se hallan las siguientes:


  1. Formación en todos los niveles y en todos los dominios de la vida religiosa. El terreno favorable por excelencia para el cultivo de los errores es la ignorancia.
  2. Formación ecuménica a tono con lo que dice el Decreto de ecumenismo.
  3. Formación bíblica de los ambientes católicos. Esta es una de las necesidades más sentidas en el mundo masivo del catolicismo, por lo menos a escala continental. Es verdaderamente triste comprobar que hay quienes han dado sus nombres a otras confesiones por haber hallado la palabra de Dios fuera de la Iglesia católica.
  4. Informar, con claridad y caridad, a nuestras gentes sobre lo bueno que poseen y dejan de poseer los no católicos. Aconsejar a las gentes sencillas que no discutan con ellos. Una insigne biblista dice que, por las deformaciones de su sistema hermenéutico, “resulta complicado incluso para un especialista dialogar con ellos”.

La actitud de los Testigos, como la de otras sectas actualmente diseminadas por todos los campos del continente, es un alerta y un despertador para la conciencia de los católicos; una llamada a una vida cristiana más sincera y auténtica.




CONCLUSIÓN

En 1962, un libro sobre los Testigos de Jehová, “Armagedón a la vuelta de la esquina”, aparece con esta observación:

“Es muy dudoso que la Sociedad del Mundo Nuevo pierda en breve su fuerza. Aunque el Armagedón no está a la vuelta de la esquina, cientos de miles de personas, quizás millones, viven cada día en la creencia de que sí lo está”.

El armagedón, que se había profetizado llegaría en el año 1914, luego en 1925 y más tarde en 1975, está todavía a la vuelta de la esquina, a punto de llegar. El número de miembros se ha doblado desde el comienzo de los años setenta, aunque ahora el crecimiento parece estar estancado...


Después del fracaso de 1975, en Estados Unidos se ha producido una desbandada que ha repercutido o repercutirá pronto en el resto del mundo.

Concluyo con la siguiente interpelación: reconozcamos que los Testigos de Jehová son un desafío que Dios mismo nos está lanzando. ¿No será acaso el juicio de Dios sobre la Iglesia misma? ¿No será acaso un reto para sacudir la apatía espiritual que nos está invadiendo y para que dejemos de hablar tanto del poder del Evangelio, y lo creamos, y lo pasemos a demostrar con la vida, tanto a nivel personal como comunitario...?











La serie “Las Sectas Hoy”, tiene el propósito, no de hacer proselitismo ni propaganda en su favor, de éstas, sino de presentar en forma breve y accesible a los lectores católicos los orígenes, organización y doctrina de cada una de ellas y, lo más importante, proponer una respuesta católica a su posible influencia, a efecto de contar con argumentos para rebatir los suyos. Tampoco se trata de polemizar con los hermanos no católicos, sino más bien de propiciar un diálogo ecuménico donde predomine el respeto mutuo. Claro está que con las Iglesias no católicas es posible el diálogo ecuménico, no así con la mayoría de las sectas que se dicen cristianas pero en el fondo son comerciantes de ideologías religiosas.


Fuente: http://sinsectas.blogspot.com/

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